MASA DE PIZZA
- 500 g. de harina fuerte.
- 10 g. de levadura fresca.
- 325 g. de agua fría.
- 10 g. sal fina.
- 15 g. de aceite de oliva.
PREPARACIÓN:
Con la ayuda de un colador, tamizamos la harina dentro de un bol.
Disolvemos la levadura en el agua fría. El agua tiene que estar alrededor de 4 ºC.
Añadimos el agua a la harina y con la ayuda de una espátula vamos amasando.
Cuando la harina haya absorbido el agua, y veamos que empieza a tener partes lisas, añadimos la sal poco a poco.
Ahora seguimos amasando con las manos.
Cuando ya no notemos los cristales de sal en la masa es el momento de añadir el aceite.
Seguimos amasando hasta que la masa absorba todo el aceite y tome una textura lisa y elástica.
Tapamos el bol con film y lo guardamos en la nevera.
La masa debe reposar en la nevera un mínimo de 24 horas y un máximo de 72 para que adquiera los sabores característicos de las masas ácidas hechas con masa madre.
Sacamos la masa de la nevera y la dividimos en cuatro partes.
Formamos cuatro bolas de masa y las dejamos reposar a temperatura ambiente hasta que doblen su volumen.
Deben reposar tapadas para que no se resequen.
Las enharinamos y con las manos o con la ayuda de un rodillo las estiramos hasta formar un disco de pizza totalmente redondo de unos 30 cm. de diámetro.
Condimentamos a nuestra elección y las horneamos en el horno a máxima potencia hasta que estén doradas.
También podemos precocer las bases de pizza y congelarlas para tenerlas disponibles en cualquier momento.
Para precocerla, una vez esté estirada la pinchamos con un tenedor y la horneamos hasta justo antes de que empiece a tomar color.
La sacamos del horno, dejamos que se enfríe y la congelamos.
Con la ayuda de un colador, tamizamos la harina dentro de un bol.
Disolvemos la levadura en el agua fría. El agua tiene que estar alrededor de 4 ºC.
Añadimos el agua a la harina y con la ayuda de una espátula vamos amasando.
Cuando la harina haya absorbido el agua, y veamos que empieza a tener partes lisas, añadimos la sal poco a poco.
Ahora seguimos amasando con las manos.
Cuando ya no notemos los cristales de sal en la masa es el momento de añadir el aceite.
Seguimos amasando hasta que la masa absorba todo el aceite y tome una textura lisa y elástica.
Tapamos el bol con film y lo guardamos en la nevera.
La masa debe reposar en la nevera un mínimo de 24 horas y un máximo de 72 para que adquiera los sabores característicos de las masas ácidas hechas con masa madre.
Sacamos la masa de la nevera y la dividimos en cuatro partes.
Formamos cuatro bolas de masa y las dejamos reposar a temperatura ambiente hasta que doblen su volumen.
Deben reposar tapadas para que no se resequen.
Las enharinamos y con las manos o con la ayuda de un rodillo las estiramos hasta formar un disco de pizza totalmente redondo de unos 30 cm. de diámetro.
Condimentamos a nuestra elección y las horneamos en el horno a máxima potencia hasta que estén doradas.
También podemos precocer las bases de pizza y congelarlas para tenerlas disponibles en cualquier momento.
Para precocerla, una vez esté estirada la pinchamos con un tenedor y la horneamos hasta justo antes de que empiece a tomar color.
La sacamos del horno, dejamos que se enfríe y la congelamos.
09 enero 2012
MOUSSE DE CHOCOLATE SOBRE SABLÉE BRETÓN DE CÍTRICOS
- Sablée Bretón de cítricos:
- 190 g. de harina floja.
- 110 g. de mantequilla.
- 75 g. de azúcar glass.
- 1 huevo.
- 5 g. de impulsor Royal.
- 10 g. de ralladura de cítricos.
- Mousse de chocolate:
- 320 g. de chocolate 80% cacao.
- 600 g. de nata para montar 38% M.G.
- Glaseado de chocolate:
- 200 g. de nata para montar 38% M.G.
- 300 g. de azúcar.
- 250 g. de agua.
- 100 g. de cacao en polvo puro.
- 10 g. de hojas de gelatina.
PREPARACIÓN:
Vamos a preparar esta receta para dar un acabado profesional, aunque se puede realizar la mousse muy facilmente y sin ningún problema y repartirla en vasos o flaneras para comerla tranquilamente en casa.
Empezamos preparando el sablée bretón que servirá de base para nuestra mousse.
Mezclamos la harina, el impulsor y el azúcar glass y lo tamizamos todo con un colador.
Rallamos la piel de los cítricos, naranja, limón y lima con un rallador fino y la agregamos a la harina.
Añadimos la mantequilla pomada y el huevo y trabajamos la masa justo hasta que esté homogenea.
Formamos una bola de masa, la envolvemos con film y la metemos en la nevera durante 12 horas.
Sacamos la masa del sablée y la estiramos con un rodillo. Con un cortapastas de 5 centímetros de diámetro cortamos 10 bases.
Precalentamos el horno a 160 ºC y horneamos las bases durante 15 minutos.
Las sacamos del horno y las reservamos.
Vamos a preparar la mousse.
Con una batidora montamos ligeramente 400 g. de nata, que tendremos previamente en la nevera para que esté bien fría y sea más fácil de montar.
Derretimos el chocolate en el microondas a baja potencia y mezclando a intervalos de un minuto.
Mientras tanto calentamos 200 g. de nata en un cazo.
Cuando el chocolate este derretido, le añadimos la nada caliente y mezclamos hasta obtener una ganache.
Cuando esta ganache esté a 50 ºC le añadimos poco a poco y mezclando con cuidado la nata montada para obtener una mousse muy aireada.
Cortamos tiras de acetato para pastelería y las enrollamos alrededor de las bases de sablée para formar los moldes.
Añadimos la mousse y la guardamos en la nevera durante 24 horas.
Ahora vamos a preparar el glaseado.
Mezclamos la nata el azúcar y el agua y lo llevamos a ebullición.
Cuando empiece a hervir añadimos el cacao en polvo y lo disolvemos perfectamente. Apagamos el fuego y lo dejamos enfriar
Ponemos las hojas de gelatina a remojo en agua fría.
Cuando el glaseado alcance 60 ºC añadimos la gelatina bien escurrida y la disolvemos.
Sacamos las mousses de la nevera y cuando el glaseado este a 30 ºC añadimos un poco de éste sobre las mousses.
Cuando vayamos a servir la mousse la sacamos previamente de la nevera, la desmoldamos y la dejamos atemperar.
La podemos decorar con unas pieles de cítricos confitadas.
MOUSSE DE CHOCOLATE SOBRE SABLÉE BRETÓN DE CÍTRICOS
- Sablée Bretón de cítricos:
- 190 g. de harina floja.
- 110 g. de mantequilla.
- 75 g. de azúcar glass.
- 1 huevo.
- 5 g. de impulsor Royal.
- 10 g. de ralladura de cítricos.
- Mousse de chocolate:
- 320 g. de chocolate 80% cacao.
- 600 g. de nata para montar 38% M.G.
- Glaseado de chocolate:
- 200 g. de nata para montar 38% M.G.
- 300 g. de azúcar.
- 250 g. de agua.
- 100 g. de cacao en polvo puro.
- 10 g. de hojas de gelatina.
PREPARACIÓN:
Vamos a preparar esta receta para dar un acabado profesional, aunque se puede realizar la mousse muy facilmente y sin ningún problema y repartirla en vasos o flaneras para comerla tranquilamente en casa.
Empezamos preparando el sablée bretón que servirá de base para nuestra mousse.
Mezclamos la harina, el impulsor y el azúcar glass y lo tamizamos todo con un colador.
Rallamos la piel de los cítricos, naranja, limón y lima con un rallador fino y la agregamos a la harina.
Añadimos la mantequilla pomada y el huevo y trabajamos la masa justo hasta que esté homogenea.
Formamos una bola de masa, la envolvemos con film y la metemos en la nevera durante 12 horas.
Sacamos la masa del sablée y la estiramos con un rodillo. Con un cortapastas de 5 centímetros de diámetro cortamos 10 bases.
Precalentamos el horno a 160 ºC y horneamos las bases durante 15 minutos.
Las sacamos del horno y las reservamos.
Vamos a preparar la mousse.
Con una batidora montamos ligeramente 400 g. de nata, que tendremos previamente en la nevera para que esté bien fría y sea más fácil de montar.
Derretimos el chocolate en el microondas a baja potencia y mezclando a intervalos de un minuto.
Mientras tanto calentamos 200 g. de nata en un cazo.
Cuando el chocolate este derretido, le añadimos la nada caliente y mezclamos hasta obtener una ganache.
Cuando esta ganache esté a 50 ºC le añadimos poco a poco y mezclando con cuidado la nata montada para obtener una mousse muy aireada.
Cortamos tiras de acetato para pastelería y las enrollamos alrededor de las bases de sablée para formar los moldes.
Añadimos la mousse y la guardamos en la nevera durante 24 horas.
Ahora vamos a preparar el glaseado.
Mezclamos la nata el azúcar y el agua y lo llevamos a ebullición.
Cuando empiece a hervir añadimos el cacao en polvo y lo disolvemos perfectamente. Apagamos el fuego y lo dejamos enfriar
Ponemos las hojas de gelatina a remojo en agua fría.
Cuando el glaseado alcance 60 ºC añadimos la gelatina bien escurrida y la disolvemos.
Sacamos las mousses de la nevera y cuando el glaseado este a 30 ºC añadimos un poco de éste sobre las mousses.
Cuando vayamos a servir la mousse la sacamos previamente de la nevera, la desmoldamos y la dejamos atemperar.
La podemos decorar con unas pieles de cítricos confitadas.
16 octubre 2011
TAGLIATELLE CARBONARA. RECETA CLÁSICA.
- 400 g. de tagliatelle.
- 175 g. de cebolla tierna.
- 125 ml. de vino blanco.
- 150 g. de panceta ahumada.
- 4 yemas de huevo.
- 125 g. de queso parmesano.
PREPARACIÓN:
Esta es la receta original clásica de los tagliatelle carbonara.
Ponemos abundante agua a calentar con un poco de sal.
En una sartén a fuego medio ponemos una cucharada de aceite y la cebolla picada muy fina.
Cuando empiece a dorarse añadimos el vino blanco y subimos el fuego hasta que se reduzca.
Añadimos la panceta cortada en tiras y salteamos hasta que esté dorada.
Apagamos el fuego de la sartén y reservamos.
Ponemos la pasta a hervir el tiempo que nos indique el fabricante.
En un bol grande ponemos las yemas de huevo y el parmesano rallado muy fino. Mezclamos hasta hacer una pasta y añadimos la cebolla y la panceta.
Escurrimos la pasta y sin enfriarla la añadimos al bol y removemos rápidamente.
Servimos rápidamente para que no se enfríe y la salsa se quede cremosa.
Hay que tener cuidado con la sal en esta receta porque tanto la panceta como el parmesano aportan bastante sabor.
Esta es la receta original clásica de los tagliatelle carbonara.
Ponemos abundante agua a calentar con un poco de sal.
En una sartén a fuego medio ponemos una cucharada de aceite y la cebolla picada muy fina.
Cuando empiece a dorarse añadimos el vino blanco y subimos el fuego hasta que se reduzca.
Añadimos la panceta cortada en tiras y salteamos hasta que esté dorada.
Apagamos el fuego de la sartén y reservamos.
Ponemos la pasta a hervir el tiempo que nos indique el fabricante.
En un bol grande ponemos las yemas de huevo y el parmesano rallado muy fino. Mezclamos hasta hacer una pasta y añadimos la cebolla y la panceta.
Escurrimos la pasta y sin enfriarla la añadimos al bol y removemos rápidamente.
Servimos rápidamente para que no se enfríe y la salsa se quede cremosa.
Hay que tener cuidado con la sal en esta receta porque tanto la panceta como el parmesano aportan bastante sabor.
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